Pasaje: Hebreos 1:5-14 - Versión: Reina Valera 1960
El Hijo, superior a los ángeles
5Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
Mi Hijo eres tú,
Yo te he engendrado hoy,
y otra vez:
Yo seré a él Padre,
Y él me será a mí hijo? 6Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice:
Adórenle todos los ángeles de Dios. 7Ciertamente de los ángeles dice:
El que hace a sus ángeles espíritus,
Y a sus ministros llama de fuego. 8Mas del Hijo dice:
Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;
Cetro de equidad es el cetro de tu reino. 9Has amado la justicia, y aborrecido la maldad,
Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo,
Con óleo de alegría más que a tus compañeros. 10Y:
Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra,
Y los cielos son obra de tus manos. 11Ellos perecerán, mas tú permaneces;
Y todos ellos se envejecerán como una vestidura, 12Y como un vestido los envolverás, y serán mudados;
Pero tú eres el mismo, Y tus años no acabarán. 13Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? 14¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?
Copyright © 1960 by American Bible Society (http://www.americanbible.org)
5Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
Mi Hijo eres tú,
Yo te he engendrado hoy,
y otra vez:
Yo seré a él Padre,
Y él me será a mí hijo? 6Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice:
Adórenle todos los ángeles de Dios. 7Ciertamente de los ángeles dice:
El que hace a sus ángeles espíritus,
Y a sus ministros llama de fuego. 8Mas del Hijo dice:
Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;
Cetro de equidad es el cetro de tu reino. 9Has amado la justicia, y aborrecido la maldad,
Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo,
Con óleo de alegría más que a tus compañeros. 10Y:
Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra,
Y los cielos son obra de tus manos. 11Ellos perecerán, mas tú permaneces;
Y todos ellos se envejecerán como una vestidura, 12Y como un vestido los envolverás, y serán mudados;
Pero tú eres el mismo, Y tus años no acabarán. 13Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? 14¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?
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