Revista cristiana: "Mientras esperas" - Número 8
Un mensaje de ánimo y esperanza para tiempos difíciles

Nuestra portada
Como se observa, en esta ocasión, nuestra portada recoge la fotografía de un puñado de lápices de colores. En principio todos iguales o muy parecidos, probablemente de la misma marca; pero al mismo tiempo todos completamente diferentes entre sí, pues lo que llevan dentro, la mina y también su exterior, definen un color distinto al del otro.
Unos están bien afilados. Otros, en cambio, tienen la punta partida; otros desgatada por el uso, algunos son de distinto tamaño porque se han usado más que otros y se les ha sacado más punta, etc.
Esta sencilla ilustración nos hace ver la importancia de la aceptación de cada persona; una aceptación en la que, siendo aparentemente todos iguales, cada uno de nosotros tiene sus peculiaridades que lo hacen único, valioso, y al mismo tiempo, diferente.
Necesitamos aprender a recibir a los demás como a iguales. Probablemente sean provenientes de otros países con sus culturas diferentes a las nuestras, o incluso de las diferentes regiones del nuestro con las particularidades propias de cada una de ellas.
Porque desde el evangelio entendemos que si Dios no hace acepción de personas, tampoco nosotros, como hijos suyos, podemos caer en una discriminación selectiva sea para bien o para mal. Como el apóstol Pablo enseñaba, debemos recibir a los demás, así como nosotros hemos sido recibidos por Dios, con todo el bagaje que nos acompaña:
"Por tanto, recibíos unos a otros como Cristo os recibió para la gloria de Dios" (Epístola a los Romanos 15:7)