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Revista cristiana: "Mientras esperas" - Número 9

Un mensaje de ánimo y esperanza para tiempos difíciles

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Nuestra portada

La calidez y la sensación de paz y bienestar que inunda a la familia de nuestra portada observando una puesta de sol juntos es, sin duda, un momento más de la cercanía que debe existir entre los miembros de una familia que está unida en los momentos de relax (como el que muestra la foto) y los tiempos difíciles, en los que toca estar todos juntos frente a las adversidades.

Desde los inicios de la Creación la familia era un objetivo prioritario de Dios; por eso, una de las primeras directrices a la pareja fue la de "sed fecundos y multiplicaos" Génesis 1:22

Porque el hombre y la mujer no fueron creados para vivir aislados el uno del otro ni tampoco como pareja solitaria (aunque para muchos hoy sea otra opción de vida), sino que había un propósito divino en que se viviera en familia, a través de la multiplicación de la especie. Y es tanto el valor que Dios da a la unidad familiar que cuando le hace la promesa de bendición a Abraham, le dice: "Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra." Génesis 12:3

En una sociedad en la que cada vez se tiende más al individualismo y a la falta de relación, el entorno familiar cercano es cada vez más necesario, si no queremos que nuestra sociedad se convierta en un enorme archipiélago de islas sueltas viviendo en profunda soledad.

En palabras del rey David en uno de sus salmos, Dios llama aún a los solitarios a que habiten en familia, como el mejor antídoto contra la soledad y la alienación: "Es el Dios que hace habitar en familia a los solitarios y saca a los cautivos a prosperidad, pero los rebeldes habitan en sequedales" (Salmo 68:6)

Este número de Mientras Esperas trata principalmente con aspectos relacionados con la familia (esposos; padres; hijos; hermanos, etc) y con ello, esperamos renovar en ti el celo por mantener a tu familia unida, cercana, y que, si por un casual, has perdido tu sentido de familia, te esfuerces por recuperarlo por el bien de los tuyos y de ti mismo.