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Revista cristiana: "Mientras esperas" - Número 10

Un mensaje de ánimo y esperanza para tiempos difíciles

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Abraham, el amigo de Dios

¿A quién no le gustaría contar entre sus amigos con gente importante? Un rey o príncipe; algún escritor sabio con el que sentarse a charlar; algún historiador famoso del que aprender los entresijos de la Historia; nuestra actriz favorita o el cantante que más nos guste, etc. y, cuánto más, ser descritos por los demás como "fulanito es amigo de..." porque, con toda seguridad, eso nos daría prestigio y reconocimiento por todas partes. Pero, ¿Qué sería que se dijese de ti que eres "amigo de Dios"? Sin duda uno de los mayores honores que se le pueda otorgar a un ser humano.

Hay un hombre en la Historia, que al menos tres veces, es llamado en la Biblia "el amigo de Dios"; es el patriarca Abraham. Pero, ¿Cómo consiguió tamaño honor? La respuesta es muy sencilla, obedeciendo al Señor. Dios quiso probar la fidelidad de Abraham pidiéndole algo que a todas luces era injusto, que le entregase a su hijo, lo más preciado de su vida, en un sacrificio. Debatiéndose entre sus sentimientos de padre y la obediencia a Dios, Abraham estuvo dispuesto a entregar a su hijo en sacrificio, sin saber que en ello se estaba prefigurando la entrega del Padre al darnos a Jesús para morir por nosotros; pero Dios no permitió que aquél jovencito muriese y lo devolvió a su padre, siendo llamado así Abraham, desde entonces, "el amigo de Dios".

Jesús, hablándole a sus discípulos les dijo:

"Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo más siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor. Pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todas las cosas que oí de mi Padre" (Juan 15:14-15)

La obediencia es una muestra de que se cree en aquél que nos pide obedecer, que se le respeta y se le ama, porque en ese amor que Jesús nos tiene, él no nos demandará algo injusto, sino que guardemos sus mandamientos. Entonces, y solo entonces, podremos tener el privilegio de ser llamados "amigos de Dios".