Revista cristiana: "Mientras esperas" - Número 7
Un mensaje de ánimo y esperanza para tiempos difíciles

El toque del maestro
En una ciudad americana, se estaba realizando una pequeña subasta popular en la que figuraban una gran cantidad de objetos. Entre ellos se encontraba un viejo violín, que el que presidía la subasta, apenas pensaba que valiese la pena ofrecer nada, de tan deteriorado como estaba. Pero, de todos modos, lo levantó, y sacudiendo el polvo que tenía encima, anunció con una sonrisa:
"Aquí tienen, señores su oportunidad. ¿Quién comienza la puja? ¿Cuánto me ofrecen por el violín?".
Una voz respondió: "Un dólar".
"¿Solamente un dólar? ¿Nadie ofrece más? ¿Quién me ofrece dos?".
Tras una larga pausa alguien ofreció dos dólares; y finalmente un tercero ofreció tres, pero era evidente que no había demasiado interés.
Estaba a punto de finalizarse la subasta del viejo violín, el martillo estaba a punto de dar un golpe sentenciando su venta por tres dólares, cuando de repente, un anciano, pidió permiso para tocar el instrumento; evidentemente, el permiso le fue concedido, ante las risas de algunos, sorprendidos de que alguien pudiera pretender tocar alguna melodía con semejante chatarra...
En esos momentos toda la concurrencia le observaba, mientras ajustó las cuerdas y colocaba el violín en la posición correcta para tocarlo. Después, tomando el arco, el viejo violinista comenzó a tocar la más maravillosa melodía que jamás oídos humanos hubieran escuchado. Con singular maestría continuó tocando mientras su audiencia contenía el aliento, fascinada y extasiada. Les parecía estar escuchando un coro celestial; y algunos, conmovidos, lloraban...
El viejo violinista finalizó su extraordinaria interpretación. Entonces, en medio del silencio y expectación de todos, el presidente de la subasta, con voz suave, y casi reverente, volvió a hablar:
"Señores, ¿Qué me dicen AHORA? ¿Qué me ofrecen AHORA por el viejo violín?".
Para espanto de unos y admiración de otros, resonó una voz que dijo:
"¡Mil dólares!" Otro postor ofreció dos mil; un tercero tres mil; y en ese precio fue finalmente subastado...
Entre muchas voces, una preguntaba impresionada por lo que acababa de suceder: "¿Cómo es posible que el violín cambiara de valor tan extraordinariamente en tan poco tiempo?"
Alguien que se encontraba a su lado le respondió muy acertadamente: "FUE EL TOQUE DE LA MANO DEL MAESTRO..."
Amigo lector, ¿No crees que muchas vidas humanas se ven reflejadas en esta singular historia? ¡Cuántas vidas han sido arruinadas por la maldad y el pecado, y se parecen a aquel viejo violín! No producen ninguna música agradable ni para los oídos de Dios ni a los de los hombres...
Pero tales personas pueden experimentar el milagro que resulta del "Toque del Maestro". Ese Maestro es Jesucristo, el Salvador y Señor que vino al mundo, precisamente para salvar a los pecadores. La Biblia nos enseña que somos pecadores, y todos necesitamos de la salvación que sólo Cristo puede proporcionarnos.
Mediante el mensaje divino del evangelio, Él toca nuestros corazones y nuestras vidas, y todo lo transforma. Dice la Biblia:
"Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Corintios 5:17)
Tal vez, tu también necesites que Cristo te dé vida nueva, te haga sonar bien con su maestría y ponga un nuevo cántico en tu boca, como dice el Salmo 40:1-3.
Millones de personas pueden testificar que mediante el milagro de la conversión han experimentado la maravillosa transformación que Cristo asegura a todos aquellos que creen en Él. El toque del Maestro también puede cambiarte a ti. ¿Quieres ponerte en sus manos?