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Revista cristiana: "Mientras esperas" - Número 1

Un mensaje de ánimo y esperanza para tiempos difíciles

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Conociendo a los evangélicos

El colectivo evangélico en España, no es, como algunos creen, una secta extraña venida del exterior, sino que tiene unas raíces muy profundas que se remontan a la época de la Reforma del siglo XVI.

Fue en el Monasterio de San Isidoro del Campo, en Santiponce (Sevilla) donde un grupo de religiosos (que luego serían perseguidos por la maquinaria religiosa del momento, la "Santa Inquisición") empezó a traducir al castellano la Biblia, para que, como ya sucediera en otros países europeos, se pudiera conocer en el idioma vernáculo lo que contenía la Palabra de Dios para el hombre llano del pueblo, algo hasta entonces solamente al alcance de los ricos y la clase religiosa, que podían conocerlo en latín.

El pueblo evangélico español, es hoy en día un colectivo muy amplio que se extiende por toda la geografía española. Es un grupo muy numeroso compuesto por personas de todos los estratos sociales, pero con un denominador común, haber creído en Jesucristo y su obra de salvación para el ser humano, haberle aceptado como el Señor de sus vidas y seguir los principios del evangelio que se reflejaron en aquella declaración de la Reforma protestante que propugnaba:

  • La sola Gracia de Dios, como medio de salvación para el ser humano, indicando que nadie podrá ser salvo comprando su propia salvación y el perdón de sus pecados con sus propias obras.
  • Sola Fe, y ésta en Jesucristo como Hijo de Dios y Salvador del mundo, indicando que no hay ningún otro mediador entre Dios y los hombres que pueda garantizar nuestra vida eterna.
  • Sola Escritura, con lo que se indica que nuestra guía espiritual no es otra que la Palabra de Dios, la Escritura recogida en la Biblia, que puede iluminar nuestro camino y hacernos vivir correctamente, porque las palabras que hay contenidas en las Escrituras están cargadas de vida para el ser humano que decide seguirlas.

Durante varios siglos, la iglesia evangélica ha sido perseguida por su fe, y muchos hombres y mujeres valientes, tuvieron que sufrir cárcel, destierro, torturas, la hoguera o los cientos de suplicios inventados por la "Santa Inquisición", sencillamente por pensar de una manera distinta a lo establecido en materia religiosa por la iglesia institucional, que obligaba a pertenecer a ella bajo pena de excomunión y terribles consecuencias para los que se atrevieran a contradecir los dictados que venían de Roma.

En los últimos años, primero con la Ley de Libertad de Religiosa que se promulgó en 1.968 y luego con los derechos contenidos en la Constitución, que indicaba que nadie puede ser discriminado por razón de su creencia religiosa, se abrió un periodo de normalización y aceptación de los evangélicos en todas las esferas de la sociedad.

En la actualidad, las iglesias evangélicas están organizadas entre sí, y reconocidas por el Ministerio de Justicia. Cuentan con un grupo religioso propio (como los católicos, los musulmanes o los judíos) bajo la cobertura legal de la FEREDE, la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, y como colectivo protestante tiene acuerdos propios con el gobierno de la nación y con los gobiernos autonómicos, para potenciar, no solamente la libre implantación de la iglesia evangélica en todo lugar, sino profundizar en todos los estamentos gubernamentales (locales, provinciales, regionales y nacionales) en el desarrollo de todas las libertades en materia religiosa que garantiza nuestra Constitución.

Las iglesias evangélicas en España, aunque todas mantienen firmemente los principios de la Reforma Protestante, están agrupadas por afinidad doctrinal en diversas federaciones de iglesias, también llamadas denominaciones. Esta diversidad dentro de la unidad de creencia, es una muestra más de la riqueza y pluralidad del colectivo evangélico.

En la actualidad, la labor social desarrollada por el colectivo evangélico en el territorio español cuenta con un amplio reconocimiento gubernamental en todos los lugares. Los evangélicos tenemos el mayor grupo de toda España (con mucha diferencia) de centros de rehabilitación y tratamiento de drogodependientes, casas de reinserción para exconvictos de la prisiones, casas de acogida para enfermos de Sida. Disponemos de casas de acogida para mujeres maltratadas; centros ocupacionales para jóvenes inmigrantes; residencias para ancianos, guarderías, comedores sociales, bancos de alimentos para ayuda a los más desfavorecidos, bancos de medicamentos, roperos sociales, gabinetes de orientación para inmigrantes, y un largo etcétera que en la gran mayoría de los casos está concertado con las autoridades autonómicas o nacionales.

El pueblo evangélico, desde siempre, por sus propios principios cristianos, tiene una amplia vocación de servicio, por lo que quisiéramos que tú que no nos conoces, pudieras acercarte a nosotros sin ningún tipo de prejuicio formado, y que nos conocieras personalmente, y si lo necesitas y podemos ayudarte, que puedas sentir que hay un grupo de amigos que se ofrecen para servirte en lo que esté a su alcance.

Desde estas páginas queremos invitarte a que nos visites en nuestra reuniones, en las direcciones y horarios que aparecen en nuestra contraportada, y también puedes ponerte en contacto con nosotros a través de los medios que aparecen en la última página, o escribiéndonos a nuestro correo electrónico: saladeespera1@yahoo.es, o a nuestra dirección postal: Sala de Espera - Apartado 190 - 29200 Antequera.