Revista cristiana: "Mientras esperas" - Número 2
Un mensaje de ánimo y esperanza para tiempos difíciles

Conociendo a los evangélicos - Panorámica del trabajo social evangélico
Escribir sobre el compromiso social evangélico con los problemas más acuciantes de la sociedad española, significa remontarnos a finales de siglo XIX. En aquél entonces, casi tres cuartas partes de la población española era analfabeta y la educación pública era mala e insuficiente. Los colegios particulares eran inaccesibles para las familias más desfavorecidas, que encontraban una buena opción formativa en las escuelas de primaria y los institutos de segunda enseñanza protestantes.
A partir de los años 70 del sigo XX la realidad social nos instó a centrar nuestro compromiso en trabajar a favor de aquellos que sufrían las duras consecuencias de la adicción a las drogas. Mediante el trabajo de tres grandes asociaciones y otras pequeñas iniciativas, miles de personas pasaron con éxito por programas libres de drogas que incluían tres fases: acogida, tratamiento y reinserción.
Hoy en día, el trabajo social evangélico afronta el reto de compatibilizar la vocación con la profesionalización en los diversos campos de actuación en los que trabajamos. Las iglesias y entidades sociales evangélicas trabajamos a favor de la integración social de personas en situación de vulnerabilidad social, especialmente de los inmigrantes pero también de reclusos y exreclusos, personas toxicómanas, mayores, personas con discapacidad, familias en situación de vulnerabilidad social e infancia en riesgo, sin perder de vista la cooperación internacional.
Estimamos que en España hay alrededor de 1000 iglesias (la mitad de las existentes) que cuentan con un proyecto de atención social a personas en situación de desventaja, a los que se presta un servicio de información sobre recursos, bolsa de empleo, etc., a la vez que se atiende a sus necesidades más inmediatas mediante el reparto de ropa y comida. En los últimos años, los usuarios mayoritarios de estos servicios han sido los inmigrantes, especialmente los recién llegados.
Además de estas iniciativas solidarias a favor de la integración de los inmigrantes de alcance local, los evangélicos también estamos gestionando proyectos de mayor envergadura como son los Centros de Acogida para menores extranjeros no acompañados, contando para ello con subvenciones o conciertos con administraciones autonómicas como las de Galicia, Cantabria o Castilla León, que han confiado en nuestra buena gestión y capacidad de servicio.
No quisiera perder de vista la importante labor de la Iglesia de Filadelfia, denominación casi exclusivamente gitana. Las aproximadamente 600 iglesias (lugares de culto) que existen hoy en día en España son conocidas por su lucha a favor de la alfabetización, la escolarización de sus menores y la formación de sus miembros en general. Es de destacar también su énfasis en contra de la violencia de género y la mediación en conflictos en los que los pastores hacen una labor encomiable.
La infancia y familia en situación de vulnerabilidad social también es objeto de nuestros esfuerzos solidarios. Así, proliferan los proyectos socioeducativos para menores en horario extraescolar que incluyen servicios de cara a los padres, de atención psicosocial. Un ejemplo de este tipo de iniciativas a favor de la calidad de vida infantil es el Programa Actúa compuesto en este 2007 por 7 proyectos, coordinado por Diaconía (plataforma social evangélica) y subvencionado en 2006 por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Además, desde el 2005, nuestra acción social se ha visto impulsada y fortalecida gracias a la Convocatoria de Subvenciones de la Fundación Pluralismo y Convivencia, creada para promover la integración social de las minorías religiosas mediante el apoyo a las actividades educativas, culturales y sociales de las confesiones minoritarias que han celebrado acuerdo con el Estado español. En la Convocatoria 2006, la citada fundación ha cofinanciado 129 proyectos evangélicos, mediante la concesión de 809.340,33 euros, siendo el 48% de ellos proyectos sociales.
Para más información sobre diversas iniciativas sociales se puede consultar la Guía de Entidades de Acción Social de Diaconía España en www.diaconia.es, entidad creada por F.E.R.E.D.E. (Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España) en 1997 para coordinar y fomentar la acción social evangélica.
En definitiva, tenemos mucho que aprender y mejorar con respecto a nuestra labor social, pero creo que estaremos en buen camino mientras continuemos enfatizando la importancia de la especialización y la formación continua para asumir nuevos retos.
La motivación básica que nos impulsa nace de nuestra concepción del cristianismo. El centro de nuestra fe se encuentra en la persona de Jesús, en su muerte y cruxificción por amor a nosotros, que nos impulsa al amor. Un amor que concebimos como práctico, basado en el servicio a favor de los más desfavorecidos. Así, trabajamos por gratitud a Jesús, quien nos ha prometido la vida eterna a aquéllos que nos hemos arrepentido de vivir de espaldas a Él, sabiendo que nuestras buenas obras no podrían nunca salvarnos.
Los más de quince mil voluntarios y profesionales evangélicos, seguiremos trabajando, aspirando a que nuestra acción solidaria sea un anuncio tangible en este mundo, de un Reino de Dios caracterizado por la Justicia.