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Revista cristiana: "Mientras esperas" - Número 4

Un mensaje de ánimo y esperanza para tiempos difíciles

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¿Sabía que Francis Collins, el descubridor del genoma humano y premio Príncipe de Asturias 2001, es evangélico?

Hasta ahora, todos los personajes que hemos traído a la sección "¿Sabías que...?" han sido cristianos evangélicos que han dejado una huella relevante en la Historia y que fueron motivados para ello por su profunda fe en Jesús y su cristianismo comprometido. Pero los tres anteriores (Henry Dunant, Martin Luther King y Florence Nightingale) ya han desaparecido. Ahora, es un honor en esta cuarta entrega de Sala de Espera, traer a nuestras páginas a un personaje de enorme relevancia mundial, pero que además está vivo y en activo, aparte de ser un cristiano evangélico comprometido con su fe. Hablamos del genetista americano Francis Collins.

Nació en una pequeña granja en el Virginia, Estados Unidos, el 14 de Abril de 1950. A los 16 años, Collins quería ser químico, pero con el tiempo, fue perdiendo interés en la biología, concentrándose en la Física y Química. Después de graduarse con honores en Virginia, comenzó a preparar su doctorado en física y química en la Universidad de Yale.

Tras años de preparación, regresó a Yale y posteriormente a Michingan donde comenzó a ser reconocido por la comunidad científica de todo el mundo.

En 1989 se vieron los primeros frutos importantes. Junto con su equipo en Toronto, Canadá, identificaron el gen de la fibrosis quística. En 1990, lograron identificar el gen de la neurofibromatosis, y en 1993, "después de la más larga y frustrante búsqueda en los anales de la biología molecular" Collins y compañía localizaron el defecto genético causante de la enfermedad de Huntington.

Desde 1993 hasta 2008 ha sido el Director del Instituto Nacional para la Investigación del Genoma Humano, pudiendo con orgullo anunciar el 26 de junio de 2000 la terminación de un primer bosquejo del genoma humano, indicando entonces que: "Cuando se completen los detalles, comprenderemos la función exacta de cada gen. Estos descubrimientos rendirán beneficios inimaginables en la lucha contra los defectos congénitos, enfermedades hereditarias y otras". En 2005, se publicó el primer mapa del genoma humano, como parte de sus esfuerzos y de sus colegas.

Francis Collins fue ateo hasta los 27 años, pero empezó a cuestionarse su ateísmo cuando siendo un joven médico observaba la fuerza de pacientes que en vez de quejarse a Dios, usaban su fe como fuente de fuerza y consuelo en su enfermedad. Tras leer "Mere Christianity" (Mero cristianismo) del protestante C. S. Lewis (el autor de "Las Crónicas de Narnia"), volvió su corazón a Dios.

En su biografía, él lo cuenta de esta manera:

"A mis 28 años, mientras caminaba por las majestuosas montañas de la Cascada en el noroeste del Pacífico, no pude seguir negando mi necesidad de perdón y de una nueva vida. Me rendí y me convertí en un seguidor de Jesús. Él es ahora la Roca que me sostiene, la fuerza de mi amor, paz, gozo y esperanza". Y algo más adelante habla de su encuentro personal con: "...la persona cariñosa de Jesucristo. Él fue un hombre como no ha habido otro. Fue humilde y compasivo. La evidencia de la existencia histórica de Jesús es completamente abrumadora". Y algo más adelante razonaba con muy buen criterio: "Ese Jesús que existió y que era un hombre real, es la prueba de que lo que Jesús dijo es cierto".

Para Collins, el conocimiento científico complementa la fe en Dios, en lugar de contradecirla. En el bestseller publicado en inglés por Collins en 2006 y en español en 2007, con el título "¿Cómo habla Dios? La evidencia científica de la fe", el científico argumentó que los avances en la ciencia suponían "una oportunidad para el culto, en lugar de un catalizador de la duda".

Fue uno de los grandes defensores de que la investigación del genoma humano estuviese disponible gratuitamente para todo el mundo, y muy especialmente para la comunidad científica, por lo que fue propuesto para el Premio Príncipe de Asturias de la Investigación Científica y Técnica, recibiendo el preciado galardón en el año 2001.

En 2007, fue condecorado con la Medalla de la Libertad, el más alto honor que la nación americana concede a sus ciudadanos.

En Agosto de este año 2008, decidió dejar su puesto para dedicarse "a investigar las Escrituras y buscar nuevas oportunidades profesionales", según sus propias palabras.