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Revista cristiana: "Mientras esperas" - Número 8

Un mensaje de ánimo y esperanza para tiempos difíciles

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Conociendo a los evangélicos - Los evangélicos y la discriminación

Quizás porque los evangélicos hemos sido un pueblo perseguido y discriminado desde los mismos inicios de la Reforma protestante, entendemos como nadie, el peso de la discriminación sobre otros.

No hace tantos años, a los evangélicos en España se nos enterraba aparte y no nos podíamos reunir libremente para expresar nuestra fe.

Antes de la llegada de la Democracia, en 1969, yo ví nuestra pequeña capilla cerrada en múltiples ocasiones, por el simple hecho de haber asistido a la última reunión más de 20 personas, con el agravante de que el cura que daba el parte a la policía cada semana, se paseaba frente a nosotros con su larga sotana y tomando notas, sin ningún disimulo.

También se nos impedía poner a nuestros hijos los nombres bíblicos que quisiéramos. Teníamos peligro de calabozo durante el servicio militar por ser evangélicos, y el casarnos era toda una epopeya. El que escribe estas líneas, en fecha tan reciente como 1977 tuvo que hacer dos renuncias expresas a la fe católica, previo pago al Obispado de ¡3.000 pesetas de las de entonces!

Desde el principio de la Reforma, los evangélicos lucharon por romper las desigualdades sociales, acercando las Escrituras al pueblo llano en su lengua natal y creando escuelas donde se enseñase por igual a los hijos de los ricos como a los de los pobres.

Pero sin duda alguna, uno de los mayores logros de multitud de evangélicos comprometidos con su fe, fue la lucha abierta contra la esclavitud entre los siglos XVII al XIX, basada en la concepción bíblica de que todas las personas eran iguales delante de Dios, y que por tanto ni negros ni indios habían sido creados en inferioridad para servir a los blancos o a los poderosos.

LA LUCHA CONTRA LA ESCLAVITUD

En el siglo XVII las comunidades protestantes de cuáqueros empiezan una lucha que duraría casi dos siglos en los Estados Unidos, para defender el derecho de los esclavos a emanciparse. En 1765 se funda la Sociedad Antiesclavista de Gran Bretaña, y algo más adelante, en 1787, se funda la Sociedad para la Abolición del tráfico de esclavos, siendo protestantes más del 75% de sus miembros.

En 1807, el evangélico y parlamentario británico William Wilberforce (autor del célebre himno "Amazing Grace" (Sublime Gracia), consiguió que se aboliera la introducción de esclavos en todas las colonias inglesas y en 1833 se firma el Acta de Abolición de la Esclavitud, impulsada por miles de protestantes ingleses entre otros. En los años siguientes, a través de una gran campaña realizada desde Inglaterra, muchos países europeos siguen los mismos pasos y terminan también aboliendo la esclavitud.

En España, en 1864, el protestante Julio Vizcarrondo funda la Sociedad Abolicionista Española, un año antes de que otro insigne evangélico, Abraham Lincoln proclamara el Acta de emancipación de todos los esclavos en Estados Unidos. En 1886, Vizcarrondo y Antonio Carrasco (también evangélico), presidente y vicepresidente de la mencionada Sociedad Abolicionista, consiguen abolir la esclavitud en las colonias españolas de Puerto Rico y Cuba, y España dejó así de ser el último país europeo que mantenía todavía la esclavitud.

POR LA IGUALDAD DE DERECHOS DE LAS MUJERES

En el final del siglo XVIII y principios del XIX, en Gran Bretaña, tres famosas escritoras inglesas y evangélicas importantes, se pusieron del lado de la lucha por el sufragio femenino, en igualdad con los derechos del varón. Fueron Hannah More, Mary Martha Sherwood y Charlotte Elizabeth Tonna, aunque la lucha duró hasta 1928, en que se consiguió que el Parlamento británico diese a las mujeres la igualdad de derechos a la hora de votar.

En Estados Unidos desde el principio del siglo XIX fueron muchas las mujeres evangélicas que lucharon a favor de la igualdad de la mujer. Entre ellas cabe destacar a Lucrecia Mott, la afroamericana Sojourner Truth, Lucy Stone y Susan B. Anthony. Esa lucha duraría hasta 1920 en que se aprobó el sufragio femenino sin restricciones.

CONTRA LA SEGREGACIÓN RACIAL

Uno de los episodios mas sonados a nivel mundial de la lucha de los evangélicos contra cualquier tipo de segregación racial, se dio en los Estados Unidos y tuvo como protagonistas a una costurera negra de 43 años y a un joven pastor bautista de Atlanta llamado Martin Luther King.

La ley de Montgomery (Alabama) permitía la segregación racial hacia los negros y obligaba, entre otras muchas cosas, a que estos cediesen el asiento a los blancos en los autobuses de la ciudad.

El 1 de Diciembre de 1955, Rosa Parks se negó a obedecer y fue encarcelada por ello. Martin Luther King (que ya era un luchador contra la injusticia) al conocer los hechos, apoyó a la mujer y encabezó multitud de marchas y varios boicots a las compañías de autobuses que seguían manteniendo la segregación, y aquello supuso el comienzo de una revolución por toda Norteamérica, que desembocó en la abolición de la segregación racial en los Estados Unidos.

Hoy los evangélicos por todo el mundo seguimos combatiendo cualquier tipo de discriminación, como discípulos de un Maestro que recibió a todos y nos enseñó a valorar a los demás como iguales a nosotros mismos.