Testimonios cristianos

Así me convertí

Andrés Amolef

Chile

Mi conversión fue así.
Desde niño siempre miraba al cielo buscando y mirando las nubes. Solía caminar de la escuela solo a mi casa por un camino campestre. Prefería esa soledad a regresarme con compañeros de clase. Pensaba en Dios. En mi niñez hablaba con él, pero no sabiendo quien era en verdad pero tenía esa idea. Por las noches salía al patio de mi casa a ver las estrellas y hacia lo mismo. Hablaba pensando en que Dios me oía. A medida que fui creciendo fui leyendo muchos libros, sobre todo de filosofía y existencialismo. Ya en la enseñanza media (en Chile), tenía más amigos pero de vez en cuando solía hacer el mismo camino de niño solo para ver el paisaje y pensar en Dios. Recuerdo que mi familia era muy católica y me obligaron a hacer mi primera comunión y mi confirmación. A medida que crecía, mis pecados también se multiplicaron. No voy a entrar en detalles pero hice cosas muy feas y que me avergüenzan. Por un tiempo participé del catolicismo hasta que un cura se me insinuó sexualmente y huí de todo lo que hacía en esa supuesta “iglesia”. Casi me volví ateo, pero supongo que el Señor me guiaba al camino correcto de a poco. Ya cuando me quedaban 2 años por salir del liceo, conocí al que ahora es aún mi mejor amigo, yo seguía con mis convicciones católicas y él era evangélico, y para remate hijo de pastores. Por la música que nos gustaba y ese mutuo sentimiento de sentirnos diferentes del resto, nos convertimos en amigos. Pero no faltaba la ocasión en que discutíamos por temas religiosos al punto de desagradarnos y terminábamos diciéndonos que no sabíamos por qué éramos amigos si discutíamos tanto. Pasaron varios años, y entré al instituto a estudiar inglés. Dejé la carrera botada en mi último semestre producto de una depresión congénita que se agravaba día a día. (Ahora entendía por qué prefería la soledad y melancolía) Hasta que me aburrí de sentir tanta oscuridad y me dije, le daré una oportunidad a la fe en la que cree mi amigo. Y un día le di la sorpresa de ir a su iglesia a un culto. Recuerdo ese día exactamente. Llovía mucho y caminé hasta el templo (ya que amaba mojarme con la lluvia). Cuando llegué a la calle, de lejos veía una luz al final, a medida que caminaba pensaba, quizás esa sea una señal. Estuve en ese culto, me senté casi en el último asiento, y escuché la predicación. Todo lo que decían ahí, iba en contra de lo que yo era y creía. Me sentí enojado, avergonzado, quería salir corriendo pero aguanté hasta el final. Mi amigo solo me miraba porque sabía lo que quizás pasaba por mi mente. Ahora sé que era el Espíritu de Dios convenciéndome de pecado. Comencé a ir regularmente, comencé a estudiar la Biblia, me leía libros enteros antes de dormirme por las noches, comencé a orar, a dejar muchas cosas de lado, música, ropa, malas juntas, y lo reemplacé todo por cosas del Señor. Mis cassettes los regrabé con estudios bíblicos por radio. Me integré al coro etc, etc. Pero aun no conocía al Señor. Entré a un instituto bíblico a estudiar teología y en el intertanto conocí a unos chicos cristianos que se reunían en una casa solo a exponer y estudiar el evangelio. Fui a una de sus reuniones y quedé impactado por el mensaje. No podía creer que la justicia de Dios era tan severa y que yo era tan pecador y que merecía la muerte y que Dios seguiría siendo Santo y Justo si me condenaba ya que yo era culpable. Me dijeron esos hermanos que las iglesias hoy en día predican un evangelio muy diluido y no eran fieles a la palabra y era cierto. Yo no había oído nunca con tanta claridad ese mensaje. Clamé misericordia al Señor, vi mi pecado y mi ignorancia y un día, antes de entrara a clases en el instituto bíblico estaba leyendo el Salmo 14 y el Señor abrió mis ojos. De pronto entendí exactamente tantas cosas de la palabra que fue como si en dos versículos hubiera leído toda la Biblia y supe en ese momento que Dios me había salvado. Lloré de alegría y desde ese día en adelante fue todo nuevo para mí. Hoy ya no asisto a esa primera iglesia donde Dios comenzó la obra, tampoco donde oí el evangelio. Me mudé a Santiago de Chile y sirvo en una iglesia muy pequeña y nueva junto a personas que aman al Señor y aunque no lo buscaba, se me ha dado la oportunidad de enseñar la palabra una vez al mes en las reuniones. Ha sido un desafío y el Señor ha sido tan misericordioso y fiel y yo tantas veces infiel. Pero me perdonó y paternalmente me perdona y enseña cada día. Mi texto favorito para exponer el evangelio es “Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: mas el justo por la fe vivirá” (Romanos 1; 17) Amén.

Antonia Romero Martinez

Nicaragua

Hola a todos. Dios les bendiga inmensamente, he tenido la oportunidad de recibir a Cristo en mi corazón El cual ha cambiado totalmente mi vida, le da sentido a mi vida, gracias a mi amiga y hermana Heyssel Lariza Morales Laines la cual fue el instrumento que Dios utilizó con mucha paciencia en llevarme siempre de la mano al camino de mi salvación la cual fue un 7 de Mayo del año 2005, año de una revolución en mi vida espiritual, lograr una vida nueva en cristo Jesús. Tenia una baja autoestima, rechazo, mis pensamientos no eran de amor, paz, sino de compasión la cual me conducía a tener actitudes erróneas las cuales me condenaban; entendí que yo necesitaba un libertador de ataduras que estaban ahogando mi vida, desde niña mi padre me abandonó por tanto crecí solo con la imagen de mamá trabajadora preocupada por nosotros, sufrida por la forma de ser de papá el cual era un alcohólico, ella es una mujer que nunca se ha rendido siempre de pie trabajando por sus hijos, ella supo en su poca sabiduría sin Cristo criarme con muchos valores y responsabilidad, pero siempre en el camino hay obstáculos los cuales de llevan a ser una persona perdedora, sin esperanza y sin futuro. Cuando llegó Cristo a mi corazón cambió mis pensamientos, comencé a enamorarme de El, Jesús me dio oportunidades de prepararme en una carrera, tener un esposo hijo de pastor y una linda bebé que es mi tesoro de parte de Dios. Estoy muy agradecida con todo lo que me ha dado. Me sumergí en sus enseñanzas siento que nunca voy a volver atrás desde queme convertí no he dejado de seguirle . Infinitas gracias mi Salvador Jesús. Solo tu sabes que hay que cambiar y Jesús es tu respuesta.

Manuel Cruz Santiago

México

En el año 1999 me gradué de la educación primaria, y en mi fiesta de graduación, mi madre me obligó a ir a misa de graduación (celebración religiosa católica) con la amenaza de que si no iba me castigaban, así que tuve que ir, mi padrastro ya bajo los efectos del alcohol y con machete en mano echó a correr a los invitados de la casa, esa escena de mi vida me llenó de ira y resentimiento en contra de mis padres, a pesar de que mi madre llevaba casi una década en mal estado de salud, con enfermedades constantes, recuerdo que mis padres intentaron de todo, probaron todas las opciones, sin éxito; yo en mi angustia, desesperación, y miedo a mi padrastro con sus amenazas y casos de violencia sexual en mi contra, pensé en quitarme la vida en varias ocasiones, pero nunca se me permitió, siempre pensé que algún día iba a cambiar mi vida, o si no, esperar a crecer mas para vengarme de mi padrastro.
Pero en septiembre 16 del año 2000, estando ya estudiando la secundaria, mi madre en su desesperación, decidió probar como una última opción llamar a un pastor EVANGÉLICO a que viniera a la casa a orar por ella, al borde de la muerte estando en cama sin poder pararse durante casi un mes por la llaga en una de sus pies, el pastor de una iglesia local accedió a visitar nuestra casa, y oraron por ella.
Recuerdo que mi madre nos dijo a mis hermanos y yo que si sanaba, iba a seguir a Jesús para siempre, pero si no sanaba, nos dijo que decidieramos nosotros si seguir o dejarlo.
Quince días después, la llaga se secó, mi padrastro tardó casi un año todavía en dejar de tomar.
Ese día 23 de septiembre del año 2000, a las doce del mediodía, decidí aceptar y seguir a Jesucristo como mi Salvador y Señor, y desde ese día soy el hombre más feliz, ese día es muy especial para mí.
Mis deseos de venganza, ya es historia. He perdonado a mi padrastro, y a mi madre por haber permitido esos abusos contra mi.
He aprendido que la fe no hace las cosas fáciles si no posibles, que nada es gratis en esta vida, y que la salvación es por gracia, es un regalo de Dios, pero que alguien tuvo que pagar ese precio por mi: JESÚS.

Hilda Inacio

Curazao

Gracias a Dios por las campañas Evangelísticas, y gracias por las radio cristianas, así escuche el mensaje y recibí a Jesús en mi corazón.

El mensaje de Juan 5 .
Por primera vez que lo entiendo bien, y lo puedo aplicar en mi vida.. sencillo la explicación.

Antomar Enrique Flores

Venezuela

Conoci verdaderamente del Señor cuando empece a asistir a la iglesia en el año 2014, aceptando una invitación de mi esposa que a su vez había recibido una invitación de unos amigos nuestros; comencé a escuchar la palabra y recibir de las enseñanzas de la doctrina cristiana y sentía primeramente en los primeros cuatro meses que había una lucha interna dentro de mi hasta que un día decidí dar un paso de obediencia y decidí bautizarme y recibí el fuego del espíritu santo de Dios antes de bajar a las aguas y puedo testificar que a partir de ese momento empezó un cambio verdadero en mi vida para la gloria y la honra de nuestro Señor Jesucristo Amén.

Betzabet Hidalgo

Venezuela

Acepté al Señor a los 13 años, visitaba la iglesia con mi madre asiduamente y la escuela dominical, el Espíritu Santo me redargüía mi vida, hasta que un día el llamamiento tocó a la puerta de mi corazón y no lo pude resistir. fue el día en que comprendí el verdadero gozo incomparable que es la salvación.

Claudia Torres

Colombia

Buenas noches, mi nombre es Claudia Torres. Me convertí gracias a un compañero se trabajo, que me hacía estudios bíblicos.

Idalina Venialgo Oviedo

Paraguay

A los 16 años descubrí que mi padre estaba metido en la brujería, nunca lo supe antes, porque nunca conviví con él, fue en una ocasión que fui a visitarlo, con el paso del tiempo El Señor me reveló de porqué mi vida, la de mis hermanos y mi madre estaba destruida.
Eramos acechados constantemente por el enemigo, aunque yo no conocía al Señor siempre lo pude sentir cerca de mi, porque a toda costa, el enemigo quería tomar mi vida por lo que venia viviendo, quería suicidarme pero sin duda, mi Jesús estaba allí para impedirlo
Cuando tuve cinco años fuimos todos separados, nunca pude entender bien que fue lo que pasó, estaba pequeña, mi madre era luchadora no nos hacia faltar nada pero un día la encerraron en un manicomio porque empezó a tener ciertas actitudes fuera de lugar, a nosotros nos separaron y nos entregaron a familias diferentes y teníamos que trabajar para aquellos, mientras nos robaron todo lo que poseíamos, cuando mi mamá salió del manicomio se encontró en la calle porque hasta el último ladrillo de la casa habían robado y eran nuestro propios familiares, ella ni sabia donde estaban sus hijos...ya se imaginaran todo lo que fue eso para una madre, y así ella vivió como 15 años mendiga en la calle y nosotros sufríamos todo tipo de abusos desde verbal hasta sexual, en donde vivíamos hasta crecimos y trabajamos duro para salir adelante, mi hermana mayor hizo todo lo posible para sacarnos donde estábamos y nos compró para nuestra casa. Por la Gracia de Dios pudimos reunirnos de vuelta y sacar de la calle a mi mamá, conocí una familia en mi lugar de trabajo que me hablaron del amor de Dios ya que estaba casada y apunto de divorciarme de nuevo, nada de lo que hacia podía salirme bien , así que allí fue cuando dije basta a todo y me entregué a los pies de Cristo y sólo digo una cosa, que no hay nada que se pueda comparar al amor de mi Padre Celestial y hoy seguimos orando por la liberación de mi madre, porque el Pastor de la iglesia dijo que se le hizo mucha brujería. Tengo Fe que se va manifestar la Gloria de Dios en ella y su vida sera testimonio para muchos.

Ismael Hilerio

Estados Unidos

Para ver nuestra necesidad Dios tiene que mostrar nuestra miseria. Estando ajeno de nuestra condición sin Cristo es difícil poder ver la necesidad de un Salvador que nos libre de algo. El hombre está repleto de su propio orgullo y autosuficiencia. Fue Calvino quien dijo: “que el corazón es un taller que está concentrado en fabricar idolatrías”. Esa era mi condición. Vivía sin referencia a Dios como si no existiera, creyéndome estar en control de mi vida. Fabricaba idolatría en el dinero y en la posición laboral y social. Sin embargo, Dios tenía otros planes para que yo cayera en cuenta de mi extremada pobreza y decadencia espiritual para salvarme por mí mismo.

Ese fue el día que mi vida tomó otro rumbo y pude reconocer en aquel entonces que Jesús es mi Salvador y me había librado con Su sangre y Su justicia de la ira santa del Padre. En otras palabras, estando yo bajo el juicio de Dios, se plació por Sí mismo a salvarme no tomando en cuenta mis méritos, sacrificios y por los sacramentos. Inclusive, ni por mi obediencia, ya que estos serían el factor de mi salvación.

Por Su gracia soberana , soy morada indigna del Espíritu Santo. Versículo favorito: Hebreos 10:29.

Jah Conmigo

Estados Unidos

Vivo en Miami, era católica y nadie me iba a cambiar de religión, ese era mi argumento en esa época, evangelizaba para la iglesia católica sin saber lo que era eso, un día le entregué a una amiga, por ponerle un nombre, "ese tratado" que había mandado hacer a una imprenta, ella lo leyó y me invitó a una reunión muy importante esa noche a las 7:30 pm.
Llegué puntual y para sorpresa mia la supuesta reunión, era una iglesia cristiana, grande fue mi enojo, porque pensé que era una fiesta social a la que me había invitado, me recibió Noemi con una sonrisa de extremo a extremo y me dice: Dios te bendiga mi hermana, eso me enojó muchísimo simplemente porque yo creía en Dios pero no era fanática como esa gente, eso decía mi ignorancia. Empezó el servicio y fue una canción de Ingrid Rosario llamada: Por el poder de tu amor, la que me cautivó, lloré y lloré y lloré y seguí llorando, no presté atención a la prédica porque aun seguía llorando, cuando el Pastor terminó preguntó quien quería recibir a Jesucristo como Señor y Salvador, y adivinen quien alzo la mano? Esta mujer orgullosa y soberbia cayó rendida a sus pies, El me alcanzó, me perdonó, me sanó espiritualmente, me transformó, me libertó, dio vida a un corazón muerto, esto fue hace 18 años, y aun sigo en los caminos del Señor, soy una mujer plenamente enamorada de aquel que pudo y quiso dar su vida en sacrificio por ti y por mi, su nombre es Jesús de Nazaret.
Amén.




Biblia en linea
"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan 14:6)
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Pueblos de Avila